Skip to content

¿Podemos los nicas ser en cierto aspecto xenófobos?

septiembre 3, 2011

Mis amistades y las que no las son, siempre me dicen que solo peleando y discutiendo vivo. ¿Qué quieren que les diga? totalmente cierto. Así que mi contribución al tema de Migración es verlo desde la otra visión. Nicaragua como país que recibe migrantes.

Y de esto hay diferentes tipos, y solo uno de éstos es lo que siempre se desearía. Tenemos los que consideran Nicaragua como un punto de acceso fácil para ir a Estados Unidos. Otros, los que consideran nuestro país un buen territorio para controlar actividades ilícitas (eso de estar en la cintura de América es tuani). Y otros los que ven a Nicaragua y los nicaragüenses como oportunidad de negocio.

Hay gente que viene directo a Nicaragua. Hay una tipología que en cierta medida me molesta y es ahí donde está el meollo del asunto. Cualquier profesional extranjero es mejor que cualquier pinolero. Y ahí no se toman en cuenta si este costarricense, ese colombiano, ese argentino, ese español, ese gringo está legal en el país. Muchas veces pareciera que no tenemos ley de Migración y extranjería y que nuestro país es como un territorio libre (como esos territorios de la expansión al Oeste del S XIX en estados Unidos).

Por eso algunas veces en mi mente perversa pienso “Me gustaría ser xenófobo” tanto al ver a un colombiano en un puesto importante de relaciones públicas de una gran empresa con ropa elegante o de un chele rasta vendedor ambulante asquerosamente sucio de los que se encuentran en Granada. Me da la idea que a ninguno de los dos las autoridades ¿competentes? le pedirán sus papeles.

Y es tan abierta Nicaragua que yo creo que esa “acción” nunca se lleva a cabo. He conocido un par de casos de extranjeros que llevan cinco, seis años ilegales en Nicaragua y después solo les piden una multa ínfima y les dan sus papeles. Y es ahí donde se me devuelve los sentimientos y acciones xenófobas de las que fui levemente víctima en mis ochos años de residencia en España. El sentir siempre la vigilancia en los centros comerciales, el ver cómo la gente te mira raro, el que la policía a cada rato te pida los papeles, el andar siempre pasaporte, permiso de estudiante, identificación de la universidad.

Y en esa falta de una política migratoria activa es que se dan los casos en que extranjeros hacen lo que quieren con nuestros compatriotas, con estafas (recuerden Agave Azul y Marca Móvil) o que hay extranjeros perseguidos por Interpol (como aquel ciudadano paquistaní o Indio que se ubicó en Managua), o que sencillamente son avanzadillas para la trata de personas, el narcotráfico, el lavado de dinero, etc.

Pero bueno, no hay necesidad de querer comprar unos gramitos de xenofobia en Costa Rica para querer tener unas leyes de migración que nos protejan a los que somos de aquí. Que haga que profesionales extranjeros tengan que convalidar títulos, entregar CV con certificaciones judiciales, pagar tasas. Que en realidad haya un control de los que trabajan en ONG o en organismos internacionales, que después de cumplir con los años de servicio, se quedan en Nicaragua. Deberían de regresar a sus países y desde ahí pedir nuevas visas y nuevos permisos, asi exactamente igual a como nos hacen a los latinoamericanos.

La reciprocidad aqui nunca podría funcionar. Nunca trataremos a los extranjeros como muchas veces nos tratan a los nicaragüenses en el exterior. Y no solamente es con los Estados Unidos o con Europa. Solicitar visa a Costa Rica se ha vuelto cada vez más complicado, pedir visa a México igualmente, viajar a cualquier país de América del Sur conlleva realizarse exámenes médicos, tener cuentas bancarias, ir a un lugar específico. En fin ¿Eso no puede hacerlo Nicaragua? O en realidad es necesario tener las puertas abiertas a cualquier extranjero que quiera vivir en nuestro país.

Pero… hay algo que nunca podremos (y ni queremos) cambiar. Somos uno de los países más amables y hospitalarios de América. Hacemos sentirse en su casa a todos los que nos visitan.

Tomado del blog de Jorge Mejía Peralta

3 comentarios leave one →
  1. septiembre 3, 2011 5:50 pm

    Se te olvidó otra clase de migrante, que existe, porque los conozco, los que se enamoran de Nicaragua, y cómo no se iban a enamorar? digo yo… es duro ser migrante, porqué querer hacer algo que tu por haber vivido en carne propia sabes lo triste que es? si eso es lo que nos caracteriza a los nicas, el amor y la hospitalidad, yo paso media vida siendo emigrante nica y la otra mitad inmigrante mexicana, y si me prgeuntaran de que lado lado de la moneda prefiero estar, con los ojos cerrados te digo, prefiero Nicaragua! ahi no se siente tan duro la bofetada de la soledad y la nostalgia de no pertenecer a ninguna parte….

  2. Orlando J. Moncada permalink
    octubre 10, 2011 6:11 pm

    No me gusta cómo te lamentás porque somos generosos y abiertos. ¿Qué sería deseable para vos? ¿Que empecemos a alambrar las fronteras? Te sugiero recordar aquella pieza “no me llames extranjero”. Los que hemos tenido que vivir fuera estamos aún más obligados a la sensibilidad. Que no te moleste que algún extranjero tenga buen trabajo o que un harapiento venda baratijas en Granada, no te luce. No te lamentés de la falta e ley de migración, la tenemos y creo que es maligna, igual o peor que las de Costa Rica, Arizona o Alabama. Es cierto que al final decís que es mejor que seamos como somos, pero hay palabras mal encaminadas en el torso de tu escrito.

Trackbacks

  1. Una bitácora de varias bitácoras | LA PRENSA Blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: